Satoshi en Venezuela

Yaracuy: tierra de magia, misterios y Bitcoin

Salimos más o menos a las 10:00 a.m. de Caracas. Cuando agarramos carretera y Wilfredo, el conductor, se sintió en mayor confianza, empezaron las preguntas. ¿A qué vas a Yaracuy? ¿Y eso de Bitcoin qué es? ¿Y se hace plata con eso?

No lo culpo. Wilfredo, como yo y el 99% de los venezolanos, necesitamos “hacer plata” de muchas maneras. Es decir, buscar generar cada vez más ingresos porque la depreciación del bolívar y la economía en general es devastadora. Por eso es difícil lo que hacemos en Satoshi en Venezuela: educar sobre una herramienta que el común denominador de mis paisanos considera es un esquema para hacerse rico fácilmente.

Y no. Bitcoin es una tecnología para no empobrecerse lentamente, como ha dicho uno de los especialistas y cypherpunks más reconocidos del ecosistema bitcoiner, Jameson Lopp.

Viajábamos Wilfredo y yo hacia Yaracuy, concretamente hacia San Felipe, para hacer el segundo meetup de Satoshi en Venezuela. Hablamos tanto en el camino, que al final quedó convencido que mejor es entender bien en lo que uno se está metiendo antes que meterse a la carrera. “A la final (sic) si uno entra así a lo loco, uno pierde más plata de la que tenía al principio, chamo”. Me di por bien servido. Uno a uno.

Llegamos a San Felipe y conocí a Armando Alvarado, quien es nuestro enlace allá. Como Satoshi en Venezuela es un proyecto para todo el país, no podemos estar los de Caracas diciéndole a los de San Felipe qué es lo que tienen que hacer. SNF_02, además de ser nuestro segundo evento, es también el segundo nodo de esta red. Digamos que, guardando las distancias, Armando es nuestro Hal Finney, el primero en correr el software de Bitcoin luego de que Satoshi Nakamoto lo publicara.

Vale la pena un párrafo para recordar cómo fue todo. Armando me contactó por Twitter, me dijo que quería que hiciéramos Satoshi en Venezuela en su tierra; que él era de Guama, pero que mejor lo hiciéramos en San Felipe. A mí sus ganas de hacerlo me convencieron, canalizamos el proyecto, los materiales y él mismo realizó toda la producción. Su incentivo (obvio con satoshis) es muy poco para el esfuerzo y el cariño que le puso, y sé que le pondrá. Muchas gracias, mi pana.

Dos meetups en dos días

Primero lo haríamos en un pequeño espacio, pero la convocatoria y el interés yaracuyano nos llevó al Museo “Carmelo Fernández”, a un espacio un poco más grande, acorde a nuestro aforo de unas 30 personas.

Pero para este segundo evento no solo contamos con Armando. Desde Valencia, en el estado Carabobo, se unió Aníbal Garrido, quien además de ser trader, se ha convertido en un investigador prolijo de Bitcoin y su tecnología. Él abrió el evento hablando sobre los cypherpunks y su influencia en Bitcoin como proyecto, como lo que yo mismo he nombrado el “sueño cypherpunk”.

Luego de su exposición, me tocó el turno a mí, para hablar nuevamente del dinero, sus problemas, la situación venezolana y Bitcoin como herramienta en este contexto nuestro. Además, presenté el proyecto Satoshi en Venezuela que ya no es solo un meetup: además del website y el blog para recoger el color del bitcoiner nacional, el propósito es tejer una red de comunidades en distintas ciudades del país que estén investigando y trabajando en torno a Bitcoin. Por eso salimos de Caracas, por eso es Satoshi en Venezuela.

En Yaracuy, con padecimientos y penurias, hay un entusiasmo fresco, un interés grande por emprender, por crear proyectos que puedan rendir réditos económicos, pero construidos con esfuerzo. Hay un Club de Emprendedores del Estado Yaracuy, una ruta gastronómica y mucho interés por conocer soluciones que faciliten que este esfuerzo vivo pueda convertirse en bienestar para este grupo de entusiastas, pero también para los yaracuyanos en general. Hablar de Bitcoin es nuestra propuesta.

Pero, por si fuera poco lo bien que nos fue en el segundo meetup, la gente del la Universidad Politecnica Territorial «Aristides Bastidas» (UPTAB), también en San Felipe, nos invitó a hacer una segunda edición del evento, esta vez, ante un grupo de estudiantes.

Dijimos que sí. Ya estábamos allí, habíamos constatado el interés y un aula de clases siempre es un buen espacio para hablar de temas trascendentales. Y Bitcoin lo es.

Así se veían los jóvenes de nuestro segundo meetup en Yaracuy (SNF_02x) y tercero en este recorrido:

En total, durante estos dos días hablamos de Bitcoin y solo de bitcoin ante más o menos 50 personas de San Felipe, una ciudad que, sin ser Caracas, con sus particularidades y su propio contexto, se asoma como un punto estratégico para el desarrollo de Satoshi en Venezuela y el fortalecimiento del ecosistema de Bitcoin en el país.

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